Reaccioné al sentir los ojos llorosos, había vuelto a suceder...
Fue en uno de esos días que tu cabeza funciona a una velocidad de vértigo y tienes una facilidad asombrosa para relacionar las
cosas.
Simplemente con un leve soplo de viento, un atardecer, unas nubes, un olor, remueve tus entrañas en busca de todas
las sensaciones, recuerdos y sentimientos para arrastrarte a un instante de tu vida y hacerte sentir tal y como te sentiste aquella vez.
... había vuelto a suceder y sonreí.