22.1.14

"que ni te afecte ni te sorprenda"

Hace más de un año que alguien me dijo "que ni te afecte ni te sorprenda" en su día estas palabras tenían una razón y un sentido.

Cayeron en el olvido, como casi todos los consejos que nos dan en esta vida, pero reaparecieron en mi cabeza hace apenas unas horas.

Me vi sorprendida por estas palabras, que nada tienen que ver con lo que andaba yo pensando, y me dije enfadada: ¿Porqué no se meten en sus asuntos? ¿Porqué tienen que molestarme ahora si las cosas han cambiado mucho desde hace un año?. Se supone que he aprendido de los errores, que ya se lo que tengo o no tengo que hacer, la situación ahora es completamente distinta... UPS!...

Es tan fácil caer, tropezarse una y otra vez con la misma piedra. Piedras que se mimetizan y esperan pacientemente para asaltarte hasta que sea lo suficientemente tarde. Eso Duele.

NOTA: Para la próxima piedra recuerda: "que ni te afecte ni te sorprenda".

14.3.13

Ven, acércate



Pienso en tu piel tan suave, en la línea de tus caderas y en el dedo de tu pie izquierdo que se mueve solo sin tu quererlo.

Ven, acércate.

Quiero besar tu nuca, quiero estar desarmado y desnudo y ser otra vez inocente.

Mi beso baja por tu mejilla hasta llegar a tu oído que duerme sobre mi corazón.

                   
                                                                                             Nada se acaba nunca, no lo olvides


24.1.13

Todo lleva al mismo resultado...



A veces toca hacerse un examen de conciencia, y te das cuenta que, ni por asomo, consigues llegar al aprobado.
Piensas en lo que has hecho, lo que has conseguido, el tiempo que has dedicado, el tiempo perdido, las excusas, las ganas, si ha merecido la pena.

Ya sea por vaguería,  o porque has pensado que era más fácil de lo que creías, o porque te has sobrevalorado de manera brutal, sea por lo que sea, todo lleva al mismo resultado.


 Pura decepción.

Esta decepción lo abarca todo, como una sombra silenciosa que poco a poco aumenta su tamaño abrazando, y no con cariño precisamente, todo lo que está en ti y  a tu alrededor.

Empieza desde tu corazón, lo agarra, lo aprieta, lo ahoga. Luego sube, sigilosamente, por la garganta y rapta tu voz. En apenas un paso más, llega al cerebro, donde tapa cada buen sentimiento, cada buena sensación, cada rayito de luz, los arrincona, los somete hasta que los doblega a su voluntad.
Una vez controladas las zonas más importantes de nuestro cuerpo, se dedica a campar por sus anchas por el resto de TU mundo, oscureciendo las cosas más brillantes de él y vertiendo en nuestros ojos una oscura neblina para que sigamos tropezando, deseando con todo TU corazón que caigas y te hagas daño.

17.1.13

Aquel día, en aquella calle...


 Aquel día, en aquella calle, viendo a Julia de la mano de otro...

    " Algunos golpes de la vida te dejan fuera de combate, como un derechazo directo a  la mandíbula. Son golpes inesperados que te hacen madurar de repente. Desencantos, pérdidas, traiciones...     La ingenuidad se acaba cuando te encuentras cara a cara con cosas que te despiertan, ya, para siempre.
Y así era el mundo en el que acaba de ingresar, el de los adultos.
Un mundo en el que la inocencia de la infancia deja paso a la soberbia, los problemas, los mal entendidos y la defensa de los intereses de cada uno; aunque para ello, a veces, tengamos que pagar el peaje de la soledad o el de la mentira, en la que algunos viven permanentemente instalados, engañándose a si mismos, y lo que es peor, a las personas que verdad les quieren.
 Una mentira que quizá por sucia y traicionera es el peor de nuestros defectos, sobre todo cuando esa mentira mata al amor. Porque el amor, al final, es lo único que tenemos y si también el amor es mentira ¿Qué nos queda? "

  
Aquel día, en aquella calle, viendo a Julia de la mano de otro, maduré y aprendí hasta el punto que en otro tiempo y en otra calle, yo hice lo mismo.

Porque así es la vida y así lo aprendemos todos alguna vez.

19.11.12

Había vuelto a suceder...

Reaccioné al sentir los ojos llorosos, había vuelto a suceder...

Fue en uno de esos días que tu cabeza funciona a una velocidad de vértigo y tienes una facilidad asombrosa para relacionar las cosas.

Simplemente con un leve soplo de viento, un atardecer, unas nubes, un olor, remueve tus entrañas en busca de todas las sensaciones, recuerdos y sentimientos para arrastrarte a un instante de tu vida y hacerte sentir tal y como te sentiste aquella vez.

... había vuelto a suceder y sonreí.
                                                                         

13.6.12

Una ESA de cada tipo y un momento para cada ESA

A todos nos llega el día en el que nos ponemos los cascos al máximo de volumen, cerramos los ojos, y cantamos de forma muda y con todo nuestro empeño,  ESA canción una y otra y otra vez.
ESA, puede ser una canción que te recarga de energía o te absorbe la que posees.

Todos tenemos una ESA de cada tipo y un momento para cada ESA.

Este momento, de duración variable, puede reconfortarnos o por el contrario, sucumbirnos en un estado de agotamiento; todo depende de las características de cada ESA seleccionada.

Y... como todas las cosas en este bello y desconcertante mundo, tiene su fin.
Su duración depende de la energía acumulada durante el trance que te fuerza a abrir los ojos o se mantiene hasta que alguien venga a rescatarte.

21.5.12

viento...

Llega una ligera brisa.
Y te sorpendes recordando cosas que se quedaron por el camino, promesas huerfanas, planes sin cumplir.
Las palabras se las lleva el viento, ése es el problema.
El viento siempre vuelve y con él, esas palabras que te rasgan las entrañas mientras, ligeras, suben y bajan en la corriente esperando un nuevo soplo de aire fresco.

"Tengo el corazón como metido en una lata,si no consigo bajar la presión me mata"