Hace más de un año que alguien me dijo "que ni te afecte ni te
sorprenda" en su día estas palabras tenían una razón y un sentido.
Cayeron en el olvido, como casi todos los consejos que nos dan en esta vida,
pero reaparecieron en mi cabeza hace apenas unas horas.
Me vi sorprendida por estas palabras, que nada tienen que ver con lo que
andaba yo pensando, y me dije enfadada: ¿Porqué no se meten en sus asuntos? ¿Porqué
tienen que molestarme ahora si las cosas han cambiado mucho desde hace un año?.
Se supone que he aprendido de los errores, que ya se lo que tengo o no tengo
que hacer, la situación ahora es completamente distinta... UPS!...
Es tan fácil caer, tropezarse una y otra vez con la misma piedra. Piedras
que se mimetizan y esperan pacientemente para asaltarte hasta que sea lo suficientemente
tarde. Eso Duele.
NOTA: Para la próxima piedra recuerda: "que ni te afecte ni te
sorprenda".